19/1/17

Aviones

Recurro al recurso en desuso
del ilustre intruso de tu memoria.

Rescátame, sálvame de esta vida insomne.
No tengo noche, o sólo tengo estrellas.
Y cuántas de ellas han muerto hace años ya.

No hay remedio para este sinrazón, sólo olvido.
Seremos distintos tú y yo, será distinto el camino,
mas por capricho del destino,
siempre es la misma senda.

Desesperanzado despertar,
frío como un espíritu,
dime tú si aguardar
por si tu luz vislumbro.

Me marcho.
Inminentemente
me marcho.
Cuál es el protocolo para
volar sin miedo al llanto.

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