18/8/14

Con las luces encendidas

  El amor es sincero.
De golpe y porrazo estás perdido,
como cuando terminas en una calle bonita por la que nunca habías pasado.

 Joder, es toda una revelación de sentidos.
Que me toques tú, o que te toque yo acaba resultando igual,
como si el universo chupara una pila.
Es una revolución de sentidos sin lugar a dudas.

 Acabo de mentir cruelmente.
Las dudas tienen mesa reservada en el guantazo que es enamorarse.
Desde que te quiero eres solamente tú el suspiro.
Omnitodo, valga la redundancia.

 La hostia de aire que sueltas cuando te vas deja una marca tremenda,
pero cuando vuelves ni la siento rezumar.

 Y es que te puedes hinchar a llorar por mil cosas,
o puede que a veces yo colme tu vaso,
pero mira, siendo optimistas, el vaso está lleno hasta los topes.

 Eres como un verso que al final rima y dices,
"Buf, menos mal",
porque ya hay mucha mierda en el mundo,
como para estar mirando si todas las hojas del árbol
son del mismo color, ¿sabes?

 Y es que nunca lo son, pero coño, qué bonitos son así.
Eso exactamente somos nosotros.

 Declaro querer serlo todo para ti,
estoy totalmente cuerdo.
Y espero que estés de acuerdo,
porque después de ti, todo brilla y yo estoy muy agradecido.

Y que no me importa errar de vez en cuando si erras tú.
 Querré igualmente, aunque cierres las palabras,
que me abrace el rojo que tizna el cielo
cuando cantan tu canción de dormir en la tele

 Quitarte el miedo a la noche, con noches,
que la palabra soledad sufra su propia medicina,
y que si llueven tus ojos, sea agua de beber.

Pasión es un sustantivo con aspiración a verbo.
A veces lo he dicho con tantas ganas que creo haberlo conjugado.
Sudo dentro de mí, y es sexo, del que anhelas, del que grita.
Empapado en jadeos, tu nombre es como estrellarse contra el cielo.

Porque eres consonante, tú.
       Conmigo.

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